martes, 12 de agosto de 2008

ALIMENTACION MAPUCHE





Un estudio, realizado en la Novena Región, nutricionista de origen mapuche, muestra que la alimentación tradicional de esa etnia, caracterizada por comer trigo, maíz y yuyo, es más sana que la que consumen el resto de los chilenos. Para comparar el aporte nutricional de comidas tradicionales mapuches -como cazuela con mote o guiso de habas con trigo- con recetas típicas chilenas, los alimentos fueron sometidos a un análisis químico, los cuales arrojando como resultado un mayor aporte de proteínas y fibras, así como menos calorías, en los platos indígenas. Un ejemplo lo constituyen las diversas recetas de porotos. Consumidos a la chilena (con tallarines) presentan un 15,7 por ciento de proteínas, un 16,1 de grasas y un 1,41 de fibra. Esos porcentajes están en desventaja frente a los porotos cocinados a la usanza mapuche con mote de maíz, que tienen 16,05 por ciento de proteínas, 3,01 de grasas y 5,68 de fibras. Además, estos últimos entregan sólo 379 calorías, frente a las 456 de los porotos "con rienda". El yuyo, una hierba silvestre que brota en primavera y que es utilizada por mapuches y huillines para la preparación de fritos, tortillas y guisos, es aún más rico en concentrados proteicos que la espinaca. Su aporte nutricional es significativo, pues contiene un 74,1 % más de proteínas que la espinaca y un 89,3 % más de fibra. Además, contiene 104 miligramos de ácido ascórbico (vitamina C), frente a los 4,4 miligramos que aporta la espinaca. Por ello, el estudio recomienda que el yuyo sea considerado como fuente importante para enriquecer la elaboración de productos alimenticios. Por otro lado, el pan integral y el Catuto (pan confeccionado con trigo maduro cocido y molido) presentan un aporte nutricional similar. Sin embargo, este último tiene cuatro veces menos grasa y entrega 399 calorías, frente a las 425 que tiene el pan. Los mapuches, tiene como alimento principal el fruto de la araucaria o pehuén, el piñón, con el que elaboran diversas preparaciones las cuales van desde el chavi (jugo), hasta sopas, queques, o simplemente como agregado a las cazuelas y charquicán. A este último le llaman lokro. Con él también hacen harina.
Tras la llegada de los españoles y el sometimiento de este pueblo, los mapuches se asentaron en diferentes localidades de nuestro país, especialmente en la zona centro sur, cultivando la tierra para procurar su sustento. El cultivo principal eran leguminosas como la haba, el poroto y la lenteja; raíces como la papa; y cereales como el maíz, el trigo y la cebada, los cuales se mantienen hasta la actualidad.
La mayoría de los asentamientos mapuches del sur de Chile, actualmente sólo se acostumbran comer las delicias de su cocina- como los digüeñes y piñones con los cuales hacen ensaladas y sopas, el multrún, alimento a base de trigo que reemplaza al pan, las poñis o papas asadas y el changle, que es un alimento que se da bajo los arbustos de las kilas en la montaña- en ocasiones especiales, en las cuales siempre está acompañada del muday, que es un jugo de trigo, maíz o piñones que se sirve a cualquier hora del día, el cual se fermenta naturalmente y lo toman como refresco.
Al mirar el pasado podemos percibir, a través de los escritos coloniales, que las mujeres mapuches elaboraron una dieta en base a vegetales (frutos, cereales, yerbas, etc.) y carnes (de animales domésticos y silvestres), que mantiene una asombrosa continuidad en el tiempo. Aunque muchos de los vegetales y especies animales de esa época han desaparecido, los modos actuales de preparar las comidas no han variado.


Además los mismos mapuches buscan dar a conocer su cocina para integrar las culturas. Incluso es una forma de mejorar su economía

1 comentario:

jorge iván waghorn pérez dijo...

Buen inicio... faltó su opinión del tema... esperaba más elaboración personal... 6.0